Norman Broadbent

Entre el cielo y la tierra

Escrito el 2 de Septiembre de 2009

José Ignacio Jiménez, Socio de Norman Broadbent

Han pasado ya 66 años de la primera publicación de la irrepetible obra de El Principito de Antoine de Saint-Exupéry. Es una obra eterna, atemporal, una metáfora que nos habla, a través de los ojos de un niño excepcional, de valores, de imaginación, de vida y de muerte. El libro nació entre el Cielo y la Tierra, consecuencia de un aterrizaje forzoso de aviación de su autor en el desierto de Libia. Pilotar un avión y sufrir un accidente en una de las zonas más inhóspitas de la Tierra, supuso para alguien extraordinario como Antoine de Saint-Exupéry una experiencia de la que tratar de extraer el sentido de la vida.

Antoine de Saint-Exupéry descubrió, al igual que Víctor Frankl, que haber sido es la forma más segura de ser. Frankl afirma que la esencia de la existencia consiste en la capacidad del ser humano para responder responsablemente a las demandas que la vida le plantea en cada situación particular.

Estas situaciones son las que nos muestran las distintas experiencias del Principito en los planetas del Cielo, donde nos enseña los valores, y en la Tierra, donde nos enseña como afrontar el sufrimiento y en última instancia la muerte.

De todos y cada uno de los capítulos de El Principito podemos extraer ejemplos válidos para nuestra vida personal y profesional. Y son ejemplos especialmente relevantes por lo necesario que ahora supone retomar los valores que parece que en algunos casos hayamos perdido. La obra se ha convertido prácticamente en un oráculo, escrita en tiempos difíciles y finalmente objeto de culto, influida sin duda por la muerte temprana y heroica de Saint-Exupéry, abatido en el avión de guerra que pilotaba en 1944 en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial.

Fue en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, tiempos en los que la gente necesitaba nuevos referentes y nuevas ilusiones, cuando El Principito empezó a convertirse en un libro de éxito. Quizás ahora nos pueda ayudar de nuevo: el libro no es más que una crítica a la sociedad adulta creada y la alternativa de la pureza a través de su protagonista. Para ello reflexiona a través de su lirismo sobre los valores fundamentales de cualquier sociedad: la responsabilidad, la amistad, la fraternidad, el amor, lo superficial como perecedero, etc.

El Principito vive en un pequeño planeta, el asteroide B612, donde pasa sus días cuidando de algunos volcanes y una rosa. Un día decide conocer el resto del Universo y visita otros planteas, cada uno de los cuales se encuentra habitado por un adulto que demuestra lo estúpidos que la mayoría de las personas se vuelven al hacerse mayores, entre otros:

  • El Vanidoso, quien desea que todos le reconozcan como un hombre digno de admiración. Representa la vanidad y el egoísmo del hombre.
  • El Borracho, que bebe para olvidar que se avergüenza de beber. Representa la falta de fuerza de voluntad humana.
  • El Hombre de Negocios que se encuentra siempre ocupado contando las estrellas. Planea utilizarlas para comprar más estrellas. Representa la avaricia y los cambios económicos (¿nos suena?).
  • El Farolero que enciende y apaga un farol por minuto en su planeta, no pudiendo casi descansar. Representa la lealtad y la responsabilidad, y es el único personaje de alma positiva que conoce El Principito en su viaje.
  • El Mercader y el Guardagujas son el mismo ejemplo de la obsesión por ir deprisa y estar o parecer estar ocupados. De esta manera olvidamos los verdaderos valores y hacia dónde realmente nos dirigimos, convirtiéndonos en pollos sin cabeza.
  • El Geógrafo, teórico pero pasivo, que recomienda a El Principito visitar la Tierra y donde éste descubrirá la amistad (representada por el Zorro) y el amor (al descubrir ahora en la distancia que su rosa era verdaderamente única).
  • Del Zorro aprende también El Principito que lo esencial es invisible a los ojos, y que nos guiamos habitualmente por lo material y superfluo.

¿Hay quién dé más? El Principito se anticipó a los libros de autoayuda, y es el mejor sin duda que conozco, pero infinitamente más valioso y hermoso. Un libro especialmente necesario en estos momentos de fuerte incertidumbre económica y social. Una metáfora que encierra en cada uno de sus capítulos secretos a descifrar. De nosotros depende sacar conclusiones y de nosotros depende tomar acciones. No seamos como el pasivo Geógrafo, llevemos a la práctica nuestros sueños y luchemos por ellos.

Nuevas Generaciones IT

Escrito el 1 de Septiembre de 2009

Alvaro Bueno, Director Asociado de Norman Broadbent

A menudo hablamos de “¡Como vienen las nuevas generaciones!” sobre todo de su capacidad para utilizar y entender las nuevas tecnologías. El tema de fondo es que ellos han nacido con la tecnología en las manos y no conciben el mundo sin ella. Nada les parece extraño, ni innovador por muy puntero que nos parezca. Sus necesidades en este sentido se basan en la hipercomunicación sin barreras.

Sin embargo, a los que hemos nacido sin tecnología a nuestro alrededor nos cuesta más entender para qué y por qué la vamos a utilizar. Todavía recordamos cuando en nuestros primeros teléfonos móviles había una funcionalidad bastante escondida en el menú que decía “enviar mensajes cortos” y nadie sabía exactamente para qué los íbamos a utilizar, ni en qué situaciones. Ahora los teléfonos móviles se hacen más ergonómicos y con las teclas más grandes para que nuestros mayores puedan, además de emitir y recibir llamadas, poner mensajes. Los SMS se han convertido en una de las maneras de comunicación más extendida, superando en algunos casos a la propia voz que ha inventado un nuevo lenguaje de comunicación, basado en reglas nemotécnicas e iniciales.

¿Alguien ha visto a un quinceañero conectarse vía bluetooth y hacer un chat con el resto de las personas a su alrededor? ¿Y recibir las mejores ofertas en el móvil al entrar en un centro comercial? ¿Y saber exactamente dónde se encuentra él y dónde sus amigos? Estos y muchos otros ejemplos que podrían parecer ciencia ficción no lo son. ¿Quién tiene que adaptarse? ¿Ellos o nosotros?

Muchos de nosotros nos podríamos preguntar qué sentido tiene saber exactamente dónde se encuentra el próximo autobús que vamos a tomar, o el taxi libre más cercano. Vamos a la parada correspondiente o levantamos la mano, ¿verdad? Sin embargo, en breve será posible coordinar las compras a realizar durante un trayecto, buscando las mejores ofertas, reservándolas y planificando los tiempos de desplazamiento contando con el tráfico rodado y peatonal. De tal manera que podamos hacer la reserva del taxi más cercano, en el punto que queramos y en el momento más adecuado. Todo esto desde un dispositivo móvil que nos indique exactamente nuestra posición, la del taxi y las tiendas donde recoger los artículos comprados.

Hace no mucho tiempo, viendo películas futuristas solíamos comentar, “al final nos pondrán un chip a cada uno para tenernos localizados”. En cierta manera, esto que nos parecía entonces un ataque a nuestra intimidadya lo estamos haciendo poco a poco. Primero dábamos a nuestros hijos móviles para tenerlos localizados, al menos por voz, y ahora les implantamos una aplicación en el móvil para saber exactamente donde se ubican y, lo que es más interesante, no se sientan observados al mismo tiempo, ni agredidos en su intimidad. Lo ven lo más natural del mundo. Ellos ya lo hacen con sus amigos.

Las nuevas generaciones no conciben el mundo sin dispositivos móviles, sin redes de contactos virtuales, sin entornos de colaboración virtual, sin e-books, sin la comunicación ni la transmisión online, sin multimedia, sin banda ancha, sin imágenes, sin cámara en el bolsillo, sin correo on-line, sin chats, sin Internet como medio de vida, sin poder modificar y adaptar el código fuente a sus necesidades, sin poder encontrar cualquier información, sin MP3, sin descargas de contenidos, , sin blogs, sin bluetooth, sin saber cómo se llegar a un lugar por medio de un dispositivo electrónico, sin saber dónde están sus contactos, etc. Y además parece que no pueden prescindir de nada de ello.

¿Podríamos decir que estas nuevas generaciones son raras por requerir todas estas tecnologías? Estamos asistiendo a un choque generacional excepcional, en el que no tenemos ni las mismas necesidades ni los mismos valores, en el que quizás seamos “los mayores” los que nos tengamos que adaptar a sus necesidades y a sus formas de ver el mundo.

En este sentido, cada vez existen más necesidades de colaboración entre Centros de I+D+i, Centros de Enseñanza y Universidades, con una progresiva incorporación de jóvenes usuarios en comités de sabios, y alineamiento de los temas académicos con la realidad social, profesional y laboral. Todo esto está generando un cambio de reglas del juego a todos los niveles. Cada vez más se crean negocios, alianzas y acuerdos alrededor de Internet, de la movilidad, del teletrabajo y de la conciliación laboral. Se dota a la sociedad y a las empresas de herramientas tecnológicas suficientes para ello: infraestructuras, dispositivos más potentes, banda ancha fija y móvil, aplicaciones y servicios de valor añadido, etc.; de nuevas reglas y procedimientos de actuación en definitiva, de nuevos perfiles profesionales, de una formación más adecuada.

Muchas empresas TIC, conscientes de ello, no piensan ya sólo en sacar el mayor número de smartphones al año y con el mayor número de funcionalidades. Ahora hablan de sus tecnologías como un commodity, y lo que necesitan es darles un mayor valor añadido, es decir, darles un sentido de servicio y utilidad.

Existen compañías de comunicación que ya utilizan las tecnologías y las plataformas de las redes sociales, supuestamente nacida con las nuevas generaciones, para hacer comunicaciones corporativas, visualización de perfiles corporativos, establecimiento de grupos de debate, asociaciones privadas, formación distribuida, búsquedas de empleo, tráfico de información, gestión del conocimiento, etc. y, por supuesto, campañas de marketing y publicidad.

Otras empresas utilizan la opinión y la experiencia de las nuevas generaciones en el uso de sus tecnologías para mejorar su portfolio de producto y servicios, y tener en consecuencia más y mejor llegada a su público objetivo.

Dados los tiempos que corren, otras empresas han generado la necesidad de ahorrar costes de desplazamiento de empleados y han puesto a su disposición nuevas tecnologías de telepresencia y video conferencia de alta calidad, consiguiendo con ello, no sólo un ahorro de costes, sino la introducción de una nueva cultura empresarial y forma de trabajar.

Nos encontramos en una fase de Revolución y Relación Digital, donde los drivers del mercado masivo se basan en que el usuario es generador de contenidos y requiere una mayor usabilidad (por ejemplo, cuarta pantalla: cine, tv, pc y móvil) e innovación. Desde el punto de vista empresarial, se manejan otros drivers como la virtualización de las infraestructuras y de los contenidos, la mejora de la producción, el pago por consumo y la asociación de los costes a los servicios.

Una Revolución Digital basada en la reducción de los costes de producción y almacenamiento, en el incremento de los entornos de colaboración y del acceso al mundo digital. Internet lidera esta revolución con el crecimiento del consumo de información, de los números de mensajes y las redes sociales como complemento al enriquecimiento de las relaciones, y como un lugar transaccional (servicios, viajes, seguros, vivienda, auto, etc.). Todo esto obliga a la creación de nuevos modelos de negocio, entretenimiento, formas de publicación y hacer periodismo, de gestión del conocimiento, procesos de comunicación y acuerdos de colaboración.

En definitiva, nos encontramos en un proceso de cambio continuo en el que la tecnología es la protagonista. Existe cierta incapacidad de reconocer el valor de las nuevas tendencias por parte del sistema económico, en el que tenemos que acostumbrarnos a cambiar de formas y maneras de pensar y de la manera más rápida, en el que nuestro éxito empresarial depende de nuestra capacidad y velocidad de adaptación al medio y a la coyuntura económica y social. En definitiva, las personas tenemos que ser más eficientes y eficaces en la toma de decisiones, y donde las nuevas generaciones nos pueden y nos tienen que enseñar a convertir este cambio en algo rutinario.

El Fin de los ”Hiring Freezes”

Escrito el 1 de Septiembre de 2009

Loreto González, Directora Asociada de Norman Broadbent

Tras seis años ininterrumpidos de euforia contratadora en la banca y de un mercado marcado por la guerra de talento, en 2008 asistimos a lo que nadie podría haber pronosticado: salidas masivas de ejecutivos en prácticamente todas las áreas de negocio y descapitalización de entidades financieras que por presión de costes se vieron obligadas a soltar lastre, prescindiendo de empleados productivos y de gran valía. El resultado son entidades que en la actualidad están funcionando con un equipo esquelético. Sin embargo, desde hace dos meses parece que hay motivos para alegrar las caras. A pesar de que todavía no se puede constatar que el mercado de talento de profesionales esté cambiando de tendencia, datos recientes nos hacen pensar que efectivamente se está produciendo una incipiente mejora y que los bancos finalmente han asumido su responsabilidad de dinamizar la economía inyectando dinero en el mercado.
Acorde a un estudio realizado recientemente por la firma Morgan McKinley, el número de ofertas de trabajo en Reino Unido aumentaron un 20% en junio respecto a mayo de este año. A pesar de que este porcentaje todavía suene a poco comparado con el 58% del 2008, en junio se cubrieron 3.780 puestos de trabajo en la industria financiera.

Detrás de estos números están los grandes bancos compitiendo una vez más por los mejores banqueros, así como boutiques adquiriendo talento para coger ventaja de la reestructuración que ha sufrido la industria. Los temidos “hiring freezes” están comenzado a suavizarse y las entidades se están reforzando en áreas estratégicas. Por áreas de negocio, se observa una clara estabilidad en las agencias de intermediación y una paulatina recuperación de los mercados de capitales, seguidos a cierta distancia por la gestión de activos y banca privada.

Asimismo, echemos un vistazo a los datos sobre expectativas de bonus. Sorprendentemente, Goldman Sachs va a pagar 14.2bn$ en concepto de variable a sus empleados, lo cual equivale a una cifra aproximada de 700.000$ por barba. Este dato nos hace pensar que las expectativas sobre el negocio están volviendo a la normalidad y que pronto tendremos un entorno económico más robusto. A pesar de lo que hemos vivido, que en los momentos más crudos parecía que iba a reinventarse la industria, parece que a Wall Street le cuesta horrores perder las viejas costumbres (sobre todo si son tan lucrativas).

Estos datos son sin duda esperanzadores, aunque hay que interpretarlos con cierta cautela. En la actualidad muchas entidades están entrevistando a potenciales empleados, pero las decisiones todavía se aplazan y se toman con enorme cautela. Según la AESC (Association of Executive Search Consultants), la mayoría de las Instituciones Financieras están con el punto de mira en septiembre, pendientes de identificar y contratar talento en este mes de “inicio de curso”. En cualquier caso el aumento de contrataciones será mucho más evidente y robusto en 2010, anticipando el sector financiero una salida a la actual situación de colapso.

Por otro lado, al caso español hay que darle unas consideraciones particulares, ya que a pesar de que en nuestro mercado también se observan las mismas tendencias, la idiosincrasia particular de España y el echo de que tengamos un sistema financiero que presumió de robustez durante la crisis, pero que oculta serios problemas, hacen que esa recuperación pueda ser más lenta que a nivel internacional.

Pensamos que el maniusado término globalización en esta ocasión puede ser el gran aliado de España. La banca extranjera volverá a fomentar la inversión y consecuentemente la banca española, lo cual será vital de cara a incrementar el consumo, que debería derivar en una recuperación paulatina de nuestra poco competitiva economía.
De esta situación se puede extraer una interesante conclusión. A pesar de la crudeza de la crisis, que ha dejado un ratio de desempleo en Estados Unidos en la cota más alta desde 1983, parece que el “bust” que estamos viviendo pueda estar entrando lentamente en la antesala de un “boom”. El sector financiero ha sido especialmente rápido y drástico en lo que se refiere al duro ajuste de las plantillas como reacción a las adversas expectativas económicas. ¿Quizá demasiado? ¿Quién sabe la respuesta? ¿Se atisba el final del túnel? probablemente. Lo que si es cierto es que se empieza a percibir un cambio de actitud, una actitud menos pesimista; y los profesionales con talento empiezan a encontrar algunas puertas tímidamente entreabiertas.

Si estamos en lo cierto, no podemos más que evocar al maestro Greenspan, quien vaticinó en sus memorias (publicadas el año pasado) que el mercado global se había hecho más resistente (”resilient”) a crisis de distinta naturaleza e intensidad, de manera que la capacidad de recuperación de las economías es ahora mucho más evidente.
¡Ojala el ex-Presidente de la Reserva Federal no se equivoque!

¿Ver para Crecer o para Creer? ¿Cómo era esto…?

Escrito el 31 de Agosto de 2009

Mariví Campos, Directora Asociada de Norman Broadbent

Nuestro refranero dice “ver para creer”, y utilizamos este certero dicho cuando ante nuestros ojos se nos presentan situaciones extrañas, extravagantes, raras, …impensables, que si no fuera porque efectivamente las estamos presenciando, sería imposible que nos las creyéramos. Y qué os parecería si de estas situaciones tan sorprendentes para uno, que si no las ve no las cree, dependiera nuestra implicación para construir y crear nuestro plan de desarrollo. Ese plan de desarrollo que nos va a ayudar a avanzar en la organización porque nuestro equipo nos verá como mejores Managers, porque les escuchamos y les ayudamos a crecer, porque nuestros compañeros verán que trabajamos mejor en equipo yporque nuestra compañía se dará cuenta de que aceptamos mejor los cambios.

Éste es el gran reto que los expertos en Evaluación y Desarrollo tenemos ante profesionales a los que su empresa les brinda la oportunidad de trabajar en un plan de desarrollo a medida: conseguir implicarles en el mismo. Después de pasar por una jornada de evaluación como punto de arranque en su proyecto de desarrollo, las conclusiones de ese día, los puntos fuertes y áreas de desarrollo identificadas en el informe atrabajar en su plan de crecimiento. Lograr que lo que ve, observa y codifica un consultor experto durante la jornada de evaluación y que posteriormente se refleja en ese informe sopesado y orientado al desarrollo, coincidiendo con la propia valoración del interesado… ¿Cómo lo logramos?

Un primer paso para conseguir la implicación del evaluado en su plan de desarrollo es la entrevista de feedback, es decir, aquélla en la que una vez elaborado el informe y consensuado con su jefe, el consultor comparte los datos obtenidos, se comentan competencias, habilidades, y cómo estos comportamientos afectan a su actual rendimiento y futuro potencial.

La entrevista de feedback sucede a los 10-15 días de la evaluación y en ella ambos, consultor y evaluado, tienen que recordar lo acontecido durante esta jornada. El primero para explicarle de dónde ha extraído los datos y ha llegado a esas conclusiones y, el segundo, para recordar qué “hizo exactamente” para que el consultor haya llegado a esas conclusiones. En definitiva, el resultado de todo ello son “pequeños actos de fe”, que no siempre son suficientes para encarar un plan de desarrollo con la implicación suficiente y auto-convencimiento de que todo “esto” servirá para algo.

Por todo lo comentado anteriormente, empezamos a sospechar y a pensar que quizás las herramientas que veníamos utilizando hasta ahora para medir y cuantificar con grandes resultadosno se ajustabana nuestro nuevo objetivo: implicar y comprometer. Excelentes técnicas como el Management Audit, con las que se consiguen diagnósticos de alta validez predictiva, no nos garantizan la sensibilización del profesional hacia sus áreas de desarrollo para que emprenda su plan formativo con la convicción de que realmente los puntos detectados son puntos de partida en su aprendizaje.

Ver para Creceres una herramienta basada en las bondades de las evaluaciones tradicionales y apoyada en las nuevas tecnológicas (grabación a través de Web cam) que nos ha permitido dar un paso más en este campo, consiguiendo que los evaluados reconozcan, identifiquen, se impliquen y se sensibilicen con la necesidad de mejora.

¿Cómo lo conseguimos? ¿En qué consiste? El día que se realiza la evaluación se sustituyen todos los casos de lápiz y papel por role play que simulan realidades empresariales como una presentación de resultados, un plan estratégico, una reunión de feedback con un colaborador, o una reunión con un compañero para simular un conflicto. Dichos role play cuentan con el evaluado como protagonista y con actores que nos ayudan a dar más realismo y credibilidad a las situaciones.

Estos role play son grabados a través de una Web cam, previa autorización del evaluado y con la garantía de Norman Broadbent de que sólo van a ser visualizados estos videos por el consultor y por él mismo.

Al día siguiente de la evaluación se comparten con el interesado las competencias a medir, los comportamientos a observar, y todo aquello que permita, a evaluado y evaluador, ver con los mismos ojos lo que está aconteciendo en la visualización de los videos. Se van viendo conjuntamente cada uno de los videos de los role play y se comentan qué comportamientos eran los esperados y cuáles son los que se están poniendo de manifiesto de manera constante en cada uno de ellos, de tal manera que resulta muy difícil “negar la evidencia”. Es decir, le mostramos cómo se comporta ante determinadas situaciones empresariales con el fin de que “vea para que crea” y, por ende, para que “crezca”.

Los proyectos en los que hemos puesto en práctica esta nueva herramienta, Ver para Crecer, nos han dado unos excelentes resultados. Los directivos, al verse en los videos, no tienen excusas ni escapatoria. Esos son los comportamientos de fortaleza o de desarrollo con que cuentan para empezar su plan de desarrollo. El verse genera impacto, huella e impronta, siendo estos estímulos los que potencian la sensibilización a su desarrollo. Nuestros clientes, a su vez, al conseguir la implicación del directivo, consiguen que los recursos e inversión puestos para su plan de desarrollo tengan retorno, superando de esta manera una de la grandes dificultades de la formación.

En definitiva, podemos decir que tenemos en Ver para Crecerla solución para implicar a los Directivos-evaluados en sus planes de desarrollo, o…, siendo menos pretenciosos, en dar ese “barniz de humildad” al Directivo necesario para cualquier proceso de aprendizaje.

Os invitamos a Ver para Crecer… ¿o era para Creer? ¿Cómo es esto?